EXCURSIONES

EXCURSIONS

  • En el norte de la isla una visita de gran interés es el Tamaduste, que cuenta con una gran piscina natural de aguas tranquilas y cristalinas.
  • Monacal, al norte de la isla, cuenta con una espléndida vegetación y con dos grandes piscinas naturales en la costa. Junto a ellas, encontramos el Pozo de las Calcosas, antiguo asentamiento formado por casas de piedra cubiertas de paja.
  • Desde el Mirador de la Peña se disfruta de una estupenda panorámica del oeste de la isla.
  • Otra visión bellísima es el pequeño pueblo de Tiñor, situado en el centro de la meseta, con asombrosas pirámides de ceniza sobre los verdes campos de frutales y brezos.
  • En el centro de la isla se encuentra el municipio de La Frontera, nombre que le viene de que está separada del resto de la isla por montañas de más de 1.000 metros de altura. En esta rica zona vinícola encontramos más campos de cultivo de frutales que en el resto de la isla. Es por ello que recomendamos aquí degustar lo mejor de los productos de esta tierra (sus excelentes vinos, sus quesos ahumados, las quesadillas, etc.)
  • Desde aquí recomendamos visitar El Pinar (cuyo nombre le viene por los bosques que lo rodean). Es un encantador pueblo blanco, de los más habitados de la isla por lo fructífero de su tierra y su suave clima. Desde la Montaña de Tanajara se disfrutan preciosas puestas de sol y se divisan los paisajes volcánicos del sur de la isla y los bosques del centro.
  • La zona de Malpaso (que es el pico más alto de la isla situado a 1501 metros sobre el mar) ofrece bosques intactos de increible belleza y magnificas panorámicas sobre el Hierro.
  • Al oeste está Sabinosa, que no es sólo célebre por sus aguas medicinales, sino que es uno de los pueblos más bellos y pintorescos de la isla. Como colgando en la ladera de la montaña, a 300 metros sobre el mar, sus tradicionales casas encaladas ofrecen una bellísima estampa.
  • La zona del Sabinal, ofrece bosques de incrible belleza, repletos de Sabinas, árbol autóctono de la Isla que están tumbados por los fuertes vientos de la zona. El paisaje con estos espectaculares árboles moldeados por el viento es único.
  • La Restinga, al sur, es una excelente zona tanto para el buceo como para la pesca submarina y de superficie. A pesar de que son ya más los que lo visitan por sus excepcionales aguas cristalinas aún conserva esa atmósfera auténtica de pueblo de pescadores.



  • En el norte de la isla una visita de gran interés es el Tamaduste, que cuenta con una gran piscina natural de aguas tranquilas y cristalinas.
  • Monacal, al norte de la isla, cuenta con una espléndida vegetación y con dos grandes piscinas naturales en la costa. Junto a ellas, encontramos el Pozo de las Calcosas, antiguo asentamiento formado por casas de piedra cubiertas de paja.
  • Desde el Mirador de la Peña se disfruta de una estupenda panorámica del oeste de la isla.
  • Otra visión bellísima es el pequeño pueblo de Tiñor, situado en el centro de la meseta, con asombrosas pirámides de ceniza sobre los verdes campos de frutales y brezos.
  • En el centro de la isla se encuentra el municipio de La Frontera, nombre que le viene de que está separada del resto de la isla por montañas de más de 1.000 metros de altura. En esta rica zona vinícola encontramos más campos de cultivo de frutales que en el resto de la isla. Es por ello que recomendamos aquí degustar lo mejor de los productos de esta tierra (sus excelentes vinos, sus quesos ahumados, las quesadillas, etc.)
  • Desde aquí recomendamos visitar El Pinar (cuyo nombre le viene por los bosques que lo rodean). Es un encantador pueblo blanco, de los más habitados de la isla por lo fructífero de su tierra y su suave clima. Desde laMontaña de Tanajara se disfrutan preciosas puestas de sol y se divisan los paisajes volcánicos del sur de la isla y los bosques del centro.
  • La zona de Malpaso (que es el pico más alto de la isla situado a 1501 metros sobre el mar) ofrece bosques intactos de increible belleza y magnificas panorámicas sobre el Hierro.
  • Al oeste está Sabinosa, que no es sólo célebre por sus aguas medicinales, sino que es uno de los pueblos más bellos y pintorescos de la isla. Como colgando en la ladera de la montaña, a 300 metros sobre el mar, sus tradicionales casas encaladas ofrecen una bellísima estampa.
  • La zona del Sabinal, ofrece bosques de incrible belleza, repletos de Sabinas, árbol autóctono de la Isla que están tumbados por los fuertes vientos de la zona. El paisaje con estos espectaculares árboles moldeados por el viento es único.
  • La Restinga, al sur, es una excelente zona tanto para el buceo como para la pesca submarina y de superficie. A pesar de que son ya más los que lo visitan por sus excepcionales aguas cristalinas aún conserva esa atmósfera auténtica de pueblo de pescadores.